Verdezoto del Salto, L., Verdezoto Mendoza, F., Navas Rea, A., & Rodríguez Cepeda, E. 2
https://doi.org/10.55204/trc.v3i1.e98
INTRODUCIÓN
La producción de biogás por digestión anaeróbica de desechos orgánicos es importante para
la transición a combustibles libres de fósiles (Nordell et al., 2022), así también es importante para el
pequeño y mediano productor agropecuario que requiere fortalecer su sistema productivo para
hacerlo resiliente ante los efectos del cambio climático, reducir su dependencia de insumos externos
a la finca, dar el valor que corresponde a sus productos y acceder a los mercados (Martí, 2019).
Al capturar el metano en el biodigestor anaeróbico y quemarlo, este proceso evita las fugas
de metano del estiércol a la atmósfera y, por lo tanto, reduce la liberación de este gas de efecto
invernadero. El metano es de combustión limpia y, siempre que el hogar tenga acceso al estiércol, el
combustible para esta tecnología es básicamente gratuito. El lodo que queda en el digestor después
del proceso de digestión se puede usar como fertilizante en la agricultura, reemplazando los
fertilizantes comprados comercialmente y brindando un mejor rendimiento que el uso de estiércol
(sin fermentar) (Talevi et al., 2022).
El cantón Guaranda, al dejar su rol estratégico de conectividad entre la costa y la sierra,
actualmente se podría definir “de base económica agropecuaria”, ya que el 57.6% del suelo, se
destina a este sector económico, además su población mayoritariamente (74%) viven en el sector
rural y se dedican a este tipo de actividades; además el cantón por su posición geográfica estratégica
(cuenca alta del río Guayas), posee un valor ecológico funcional de los ecosistemas productores y
reservas de agua (páramo, bosques naturales, protectores, constituidos por el 38,1% del usos de
suelo), de importancia para el cantón, provincia y región (GADCG, 2014)
Los biodigestores anaeróbicos de bajo costo, son una herramienta que puede fortalecer la
resiliencia de los pequeños y medianos productores agropecuarios, el cual tiene como principio
fundamental utilizar la materia orgánica de los residuos animales y de cosechas y a partir de esto
obtener productos con valor agregado como el biogás con un alto contenido de metano CH4. Los
biodigestores reducen considerablemente (hasta en un 80%) los impactos ambientales potenciales
asociados con el manejo del estiércol, el uso de combustibles y fertilizantes en las fincas de pequeña
escala (Garfí et al., 2019)
La digestión anaeróbica es un proceso biológico complejo y degradativo en el cual parte de
los materiales orgánicos de un substrato (residuos animales y vegetales) son convertidos en biogás,
mezcla de dióxido de carbono y metano con trazas de otros elementos, por un consorcio de
bacterias. En la digestión anaerobia más del 90% de la energía disponible por oxidación directa se
transforma en metano, consumiéndose sólo un 10% de la energía en crecimiento bacteriano frente al
50% consumido en un sistema aeróbico. En la digestión anaeróbica, los microorganismos
metanogénicos desempeñan la función de enzimas respiratorios y, junto con las bacterias no
metanogénicas, constituyen una cadena alimentaria que guarda relación con las cadenas enzimáticas