Unamuno, K. E., Almeida, A. H., Prado, F. M., & Jimenez, G. M. 4
https://doi.org/10.55204/trc.v3i1.e108
innata en el ser humano y se despliega de diferentes maneras en cada individuo, por sus capacidades
y habilidades que posee.
Goleman (1995) define la inteligencia emocional como la habilidad de indagar los
sentimientos y la de los de los demás, de causar y manipular apropiadamente las relaciones. Según
esta definición podemos identificar dos bloques: la capacidad de auto reflexionar identificando las
emociones y hacerlo de manera adecuada y normalizadas. Además, es la habilidad de reconocer la
tendencia pensativa de los demás. Una vez más, se puede señalar que las emociones bien manejadas
permiten hacer frente a las relaciones interpersonales en una sociedad cada vez más inestable y
acelerada por los excesos de estrés. Así Kocak y Onen (2019) mencionan que la relación
interpersonal en relación al autoconocimiento permite la satisfacción de las necesidades básicas
permitiendo interactuar unos con otros lo cual lleva al desarrollo de un comportamiento mutuo.
Sánchez (2018) la inteligencia emocional consiste en reconocer los sentimientos del
prójimo, profundizar en las propias emociones, o autorreflexión, y el manejo de la autoestima, lo
que conlleva tener una actitud positiva para uno mismo y frente a los que nos rodean. De ahí que las
emociones pueden determinarse o identificarse a través de uno mismo, es lo que llamamos la
autoevaluación. Para los pequeños se puede determinar los niveles emocionales por medio de test
de inteligencia emocional, entre ellos se tiene el test Mesquite (Jimenez y Panchi, 2018). Por otro
lado, Mayer y Salovey (1994) menciona que la inteligencia social que se relaciona a la habilidad de
comprender los sentimientos propios, conocer los ajenos y emplearlos para guiar los pensamientos
y actos.
En lo que se refiere a las relaciones interpersonales se definen como los vínculos entre dos o
más personas, donde ambas de diferentes sistemas se interrelacionan, el mismo que se transformara
de acuerdo a sus diferentes actividades, el termino se aplica en las diferentes áreas que se irá
modificando de acuerdo a sus descripciones (Rojas, 2019). Asimismo, Pérez y Gardey (2019), el
calificativo de interpersonal se lo asocia con el establecimiento relaciones personales en más uno, el
mismo término se usa para el diseño o construcción de algunas definiciones y términos. Toda
relación entre más de una persona deviene del término interpersonal, necesarias para mencionarse
en cualquier ámbito social.
Sullivan (2017) manifiesta que las vivencias de la infancia es el inicio de los patrones
relacionados con las relaciones entre más de una persona, las mismas que se basan en las diferentes
prácticas empáticas, que conlleva a la necesidad del pequeño para sentirse aceptado en su medio.
Por ello es menester el estudio de las emociones y su incidencia en las relaciones interpersonales
desde la niñez, para moldear las diferentes características de los pequeños en la medida de las
necesidades y contextos. Por otro lado, Raffino (2020) menciona que las relaciones interpersonales
son consideradas variadas y un poco complicadas, en ciertos casos no se definen. Es así que las