Cuji Real, V. E. 2
https://doi.org/10.55204/trc.v3i1.e103
INTRODUCCIÓN
Actualmente hablamos de una evolución a pasos agigantados, sumergidos en la sociedad
donde lo esencial, es no, solo saber hablar sino, saber expresarnos con el medio que nos rodea para
así, ir conquistando nuevas culturas, (PERUANA, 2015). No nos resulta fácil, muchas veces el poder
socializarnos, (Sabater., 2022), dependerá también de la confianza y actitud que se nos va ir
presentando en cada escenario, más cuando hacemos énfasis en los niños, que son nuevos seres
explorando una sociedad, que no todos adquieren una buena empatía, (Castillo, 2016), se debería no
solo, de manera opcional, implementar diversas actividades lúdicas en cada asignatura, sino más bien
precisar ya, la nueva era de evolución, obteniendo así, una formación educativa, donde no solo se
transferirá ciencia en cantidad, sino más bien, que la transferencia sea ciencia en calidad, aportando
así confianza, autoestima y sobre todo seguridad en cada peldaño que cada educando logre. Por ello,
fundamentalmente el afán del seguimiento desde los más pequeños, impulsándoles no solo aprender,
sino más bien, a que sientan la motivación de aprender –jugando – explorando, (Virginia, 2013),
conjuntamente también se hablara de ir ayudando a disminuir el estrés infantil.
Además, del gran aporte a nivel mundial que, actualmente se entorna trascendental, mediante
el implemento de las actividades lúdicas en las diferentes aéreas, (Socop, 2014), participa
directamente en el desarrollo del pensamiento, crítico y creativo, es decir va a poseer más énfasis de
aprender y conocer, (Moromizato Izu, 2007), contribuyendo beneficios en el desarrollo social y
personal, no solo para la niñez, sino para toda la vida, resaltando directamente la contribución de
Piaget y, el valor del juego, en su teoría, Estructuralista, nos da a conocer que, incluyó, ”Los
mecanismos lúdicos, en los estilos, y formas de pensar durante la infancia, y, que el juego se
caracteriza por, la asimilación de los elementos de la realidad, sin tener que aceptar las limitaciones
de su adaptación,” (Tripero, 2017). También cabe recalcar, el aporte de, Karl Gross, con su Teoría
del Juego, como anticipación funcional, por ello, manifiesta que, “El juego, es una preparación, para
la vida adulta y la supervivencia”. definiendo así, que la naturaleza del juego, es biológica e intuitiva
y, que prepara al niño para desarrollar sus actividades en la etapa de adulto, es decir, lo que hace con
una muñeca cuando niño, lo hará con un bebe cuando sea grande. (Miguelito, 2012). Concluyendo
también, (Borges y Gutiérrez, 2015), (Domínguez Chavira, 2015), que el juego, es el eje fundamental,
para desarrollar cualquier habilidad, por ello, manifiestan que la recreación, constituye el punto de
partida para el desarrollo sistémico, del niño, consiguiendo así, conocimientos, habilidades
proponiendo la oportunidad de, conocerse así mismo, a sus compañeros y el entorno que los rodea.
(Cuji, 2020).
En Ecuador, falta concienciar tanto, al gremio estudiantil y administrativo, en la importancia,
no solo, de impartir las clases tradicionales, sino más bien de permitir que el aprendiz mismo, sea el
protagonista de su aprendizaje, es decir que sienta la necesidad de no quedarse con lo aprendido en