TESLA Revista Científica ISSN: 2796-9320 13
https://doi.org/10.55204/trc.v2i2.e106
estudio se han identificado la esencia material a aquellos componentes alimentarios representadas en
cuerpos diferentes: el conjunto de alimentos materiales, el comensal y los componentes de la madre tierra
que son palpables en toda su complejidad. Estos tres cuerpos constituyen sistemas fisiológicos diferentes.
Desde la cosmovisión andina, situándose en el proceso alimentario; su dinámica integral depende de la
articulación del cuerpo espiritual ya que es la fuente esencial para la vida del ser.
En la comunidad de Cotuhuma se han identificado, conjunto de cuerpos que constituyen los
alimentos, por un lado, están las que son reproducidas con nutrientes naturales del suelo y de la vida del
agricultor mediante los cuidados de los sembradíos. Por otro, están los alimentos adquiridos en los
mercados, cuyo origen desconocido la constituye en objetos fabricados sin esencia de vida y con vicio de
contenido histórico (Camacho et al., 2019). Según Marx (1932) para la producción alimentaria, el mismo
trabajador al vender su fuerza de trabajo en las agroindustrias, se constituye en mercancía, Por tanto “es un
ser deshumanizado tanto física como espiritualmente” (Marx, 1932, p. 123-125). Así como la vida del
trabajador es subsumido, también la vida de los alimentaos son subsumidos por el sistema capital (Arcos,
2016). En ese entendido, los alimentaos fabricados están destinados para ser consumidos y esta lleva a la
alimentación de “la lógica racionalidad económica de la empresa capitalista” (Camacho et al., 2019, p. 9),
a costa de la vida social, espiritual y material.
El componente fisiológico del comensal se constituye en el cuerpo que hace posible la conjugación
del conjunto de alimentos reproducidos y fabricados. Es un sistema biológico que cumple con el proceso
de ingesta, digestión y excreción (Bauman, 2007), cuya reconfiguración se funda en los hábitos y la cultura
alimentaria; soporte de actuación para decidir qué y cómo comer, qué es apropiado e inapropiado hacer”
(Díaz & García, 2014, p. 36). De esta depende la figura o imagen corporal, es decir, el comer y consumir
tipos de alimentos determinarán también, la dinámica del equilibrio y desequilibrio del sistema fisiológico,
por ejemplo; el segundo articulado al consumismo constituye al comensal en sujeto sumergido en el mar
de confusión consigo mismo (Díaz & García, 2014). Un cuerpo sano refleja signos de independencia y
control de la subjetividad por el comensal sobre su organismo, de lo contrario, refleja la pérdida de la
autonomía intersubjetiva por la subsunción del sistema mercantil alimentario, mediante la “función del
costo/beneficio” (Franco, 2010 p.143).
La vida espiritual y material se constituyen en fundamentos de la vida social. Los procesos
alimentarios en la subjetividad y en el cuerpo fisiológico, son las que determinan la dinámica de las
interacciones y relaciones sociales entre actores, con las entidades divinas y los componentes de la Madre
Tierra. En los resultados expuestos, los procesos sociales se han identificado a partir de formas de
organización en la actividad de cambio de mando de autoridades, trabajo comunal, celebración de bodas y
actividades funerales. Cada una de estas presentan características variadas en sus entramados sociales,
fundadas en las dinámicas de usos y costumbres de la comunidad.
En los entramados sociales de la organización de cada actividad, se pueden analizar y explicar, los
equilibrios y desequilibrios alimentarios. Cuando se presentan conflictos o ch’axwas en el trabajo comunal,